La Bromelia manchada, Bilbergia amoena es una planta tropical fuerte y de muy fácil cuidado Una bromelia escultural y rústica, famosa por su capacidad de adaptación y por su follaje decorativo que añade un toque de color intenso incluso cuando no está en flor.
Atractivo botánico: Sus hojas coriáceas, dispuestas en forma de roseta, son su principal atractivo. A menudo presentan un fondo verde oliváceo que se mancha o tiñe de tonos morados profundos y púrpuras, contrastando de forma vibrante con las espinas y la base amarillenta. Sus inflorescencias, que surgen en espigas, combinan brácteas rosadas y flores azul/violeta, ofreciendo un espectáculo cromático completo.
Adaptabilidad: Es una planta muy resistente, capaz de crecer tanto en tierra como de forma epífita sobre troncos o piedras, lo que permite jugar con diferentes alturas y soportes.
Requerimientos: Prefiere luz brillante (tolera algo de sol filtrado, lo cual resalta sus tonos morados) y un riego moderado; se hidrata principalmente a través de su roseta central.
Nota Una elección excelente para aportar un toque tropical silvestre y sofisticado. Su facilidad de cuidado y resistencia la hacen perfecta para rincones del jardín donde se busca un elemento con carácter y color escultural sin complicaciones técnicas.
CUIDADOS:
LUZ: luz solar indirecta y clima cálido a frío TIERRA: Palo podrido AGUA: . Verter agua regularmente en el cáliz de la planta. Pulveriza las hojas regularmente.
CONTROL DE PLAGAS: fumigar una vez al mes con extracto de Neem y jabón potásico. FERTILIZANTE: cada dos meses con orgánico PODA: en menguante y quitar hojas secas

